Querido Santa,
Te escribo, más que nada, por resignación. Ya no sé qué hacer. He intentado de todo para que mis equipos de Marketing y Ventas tengan más productividad empresarial, pero no logro ver una diferencia real entre el tiempo que invierten y el resultado que entregan.
Los veo trabajar. Mi equipo de marketing pasa horas perfeccionando campañas que, al final, no generan leads de calidad. Mi equipo de ventas pasa el día en llamadas, prometiéndome que «están a punto de cerrar», pero los cierres no llegan de forma constante. Los fines de semana veo sus correos a deshoras, lo que me dice que sí están haciendo un esfuerzo, pero ¿para qué?
Santa, mi frustración es que el esfuerzo y el resultado no están conectados con la productividad empresarial. Es como si estuvieran corriendo muy rápido, pero en la dirección equivocada. Cuando les pregunto por sus metas, me responden con generalidades como «aumentar las ventas» o «mejorar la presencia». ¿Cómo puedo medir eso? ¿Cómo puedo saber si el tiempo que dedicaron a una campaña valió la pena si no teníamos un número específico que alcanzar?
Siento una enorme impotencia. Sigo creyendo que la única forma de que las cosas se hagan es con mi supervisión constante. Ya no sé si soy un jefe o un niñero.
Por favor, dime que existe un método para que mis equipos dejen de trabajar sin rumbo y empiecen a concentrar su energía en metas claras y medibles que realmente impacten el negocio. Necesito que entiendan que estar ocupado no es lo mismo que ser productivo.
Con la esperanza de encontrar un mapa para la productividad empresarial,
Henry, un empresario agotado de solo ver esfuerzo.
Ver respuesta: Carta de Santa a un dueño de negocio para implementar la Matriz de Eisenhower