Querido Santa,
Estoy agotado y furioso, siento que mi negocio me está usando. Vendemos, facturamos cifras que se ven geniales en los reportes, mi equipo tiene trabajo, mis proveedores tienen trabajo, todos tienen flujo de caja… ¡pero yo soy el único que no ve ganancias! Siento que trabajo para todos menos para mí.
Estoy en una confusión terrible. Las ventas suben, pero el dinero no alcanza para cubrir la nómina o para pagar al proveedor a tiempo. Siempre estamos en la cuerda floja, rogando que entre un pago grande. Mis proyecciones financieras son inexistentes; vivo al día, esperando un milagro que dé flujo de caja para la siguiente quincena.
Cuando intento invertir más en marketing, no sé si ese canal me va a dar más ganancias o si solo estoy vendiendo más barato. No sé si mi costo de adquisición es mayor que mi ganancia real. Simplemente, no tengo un proceso estructurado para evaluar si las inversiones que hago son rentables o si solo me dan más ventas, pero a pérdida.
Santa, necesito urgentemente dejar de confundir ventas con rentabilidad. Necesito saber con certeza dónde está mi dinero, cuándo entrará y si realmente mi flujo de caja me hace ganar algo al final del mes. No quiero seguir sintiendo que tengo una empresa exitosa en papel, pero que estoy en quiebra técnica.
Por favor, dime cómo puedo poner orden en mis finanzas para que mi negocio me dé algo a mí también.
Con la sensación de trabajar gratis, sin flujo de caja,
Fernando, un empresario que necesita ver que su dinero tarde más tiempo dentro que fuera.
Ver respuesta: Carta de Santa a un empresario que desconoce el Presupuesto Base Cero